Artículo publicado en la revista Solo Moto (9 de noviembre de 2015)

EL MUNDIAL DE LOS IGNORANTES

El forofismo –del color que sea- no entiende de razones, y más bien poco de educación. No por mucho gritar se tiene más razón.

Y aún a sabiendas que la afirmación me va a costar críticas, sólo aportaré un dato: quién gana siete carreras y lidera el 80% de las vueltas del campeonato, merece el título. La fría, desapasionada e incuestionable realidad de los números no admite discusión ni nervios. A partir de aquí: griten, silben, o insulten lo que quieran. Yo, mientras, me iré de vacaciones.



Alex De Angelis

Me entristece que la noticia de la recuperación de De Angelis casi haya pasado desapercibida. Me apena que la victoria de Pedrosa en Sepang no tuviera el reconocimiento que merecía. Lamento que no se pondere la determinación de Lorenzo, su capacidad de concentración en Cheste. Y, en cambio, se pierda el tiempo cuestionando el empeño de los pilotos de Honda. Como dijeron Alberto Puig y Alex Crivillé en Movistar+: “¿Silban a Márquez en el pódium? Aquí hay mucho cateto…”

El público, quien paga la entrada es soberano y tiene derecho a expresarse. Pero, no nos equivoquemos: cuestionar según que cosas es como afirmar que Dorna no quería que Rossi se llevara el título. Es, simplemente, no saber de qué va esto.

Artículo publicado en la revista Solo Moto (27 de octubre de 2015)

NI EN EL AMOR, NI EN LA GUERRA

Intentaré escribir este texto sin un solo adjetivo. Pero no se si sabré hacerlo.

¿Fue una patada, o no? No entraré a valorarlo ni a calificarlo. La vergüenza, pero sobretodo la tristeza, me lo impide. Hacerlo sería trivializar este deporte que tanto nos enamora, situarlo al nivel de otros donde la bajeza es la materia prima de la que se nutren algunos. Y, además, me da igual.

Quienes vamos en moto y, especialmente, quienes habéis rodado en un circuito, sabemos la responsabilidad que entraña cualquier acción con velocidad. Incluso en un deporte de contacto como siempre fue, es y será este.

No quiero volver a ver esas imágenes. No puedo. Lo que pasó en Sepang –desde la rueda de prensa del jueves hasta la séptima vuelta del domingo- no es sino un intento de aferrarse a un tiempo que se va. Por pura ley de vida.



Momento del incidente en Sepang

Hemos disfrutado esta temporada como pocas. Pero ahora ya quiero que se acabe, que pase Valencia. Y que sea quien sea el campeón, que disfrute de ese título tanto como su conciencia se lo permita.

El forofismo sólo conduce en el motociclismo a su embrutecimiento. Y yo no quiero bailar la música que mueve a los borregos. Con su pan se lo coman. Pero que quede claro: no todo Vale.

Artículo publicado en la revista Solo Moto (20 de octubre de 2015)

Y GANÓ EL QUE NO SUBIÓ AL PODIO

Jorge Lorenzo se abrazó a Andrea Ianonne al término de la carrera para agradecerle que hubiera contenido a Rossi. El gesto, por espontáneo, sorprende ante quien el día antes le había chupado rueda en la clasificación.

Dijo el mallorquín en una entrevista que existen tres tipos de campeones: el regular, el circunstancial y el dominador. De todos, el último jamás daría una muestra de humana debilidad como esa, y menos ante la observadora sagacidad de un depredador como Valentino, al que no se le escapa ningún detalle.

La gaviota que golpeó al de Ducati no pudo salvarse, y Lorenzo no debía haber permitido que la victoria en Phillip Island volara como lo hizo. Le recortó 7 puntos a Vale. Sí, pero podían haber sido 12, y ahora el de Tavuglia ya dispone de su primer match-ball en Sepang, como el que no quiere la cosa.



El podio de Phillip Island 2015

El día que Vale "falla" y queda fuera del podio, Jorge no remata y –como en Mugello– pese a las victorias de Márquez, el italiano vuelve a salvar los muebles en un campeonato donde acabará primando la regularidad por encima de la velocidad.

Phillip Island, ese escenario mágico como pocos, nos regaló la apoteosis de poder vivir el Combate de los Jefes. Unos más que otros. Como Viñales, cuya actuación no debería quedar ensombrecida.

Artículo publicado en la revista Solo Moto (13 de octubre de 2015)

AB AMICO RECONCILIATO CAVE

Antes de viajar hacia Japón le dije a Lorenzo que le debía una cena a Dani Pedrosa por el favor que le había hecho en el Motorland: la posibilidad de recortarle cuatro puntos a Rossi en su persecución por el título.

en Motegi. El mundial de MotoGP es un estanque repleto de pirañas y tiburones; nada que ver con el pececito amarillo del casco de Valentino.



Valentino Rossi mostrando su casco

Aquí todo el mundo va a la suya y los errores se pagan muy caros. Los problemas con la visera del casco, el resfriado de Austin, la equivocación con los neumáticos de Argentina, o el bloqueo de Silverstone pueden tener ahora una enorme trascendencia. Esto es la selva, y aquí hay que estar preparado para dudar tanto del amigo que busca la reconciliación tras una disputa, como para saber que del mismo modo que no se aprende a conducir en lluvia de la noche a la mañana, esto tampoco se olvida.

Para ganar un mundial –y Lorenzo lo sabe bien porque tiene cuatro– es tan importante hacerlo todo bien, como no hacer nada mal. Y aunque esto puede parecer una tontería, en realidad no lo es. Que se lo pregunten a Rossi, que nunca falla.

Artículo publicado en la revista Solo Moto (15 de septiembre de 2015)

UNA VICTORIA DE F1

En la F1 existe el llamado “cross-point”, ese momento en que llega la caída de rendimiento de un compuesto determinado y que obliga a las escuderías a sustituir las ruedas “option” por las “prime”, o viceversa. Misano nos demostró que el equipo de Márquez supo leer mejor que ningún otro ese instante justo para la primera de las dos sustituciones de moto que hubo en la prueba.

Tras su caída en Silverstone (¿falló el control de tracción en mojado?), Marc se había fijado un objetivo: ganar en casa de Rossi, a toda costa. Pero la victoria no fue fruto de una obsesión, sino de la inteligencia. La suya, pero sobre todo la de sus hombres en el muro.



El podio de Misano 2015 de MotoGP

Vale llegaba con 12 puntos sobre Lorenzo, y se fue con 23. En el día que peor lo hizo, y no sólo por el resultado, sino –sobre todo- por un planteamiento errático de la estrategia. La suerte de los campeones: la caída de Jorge minimizó el efecto de quedar fuera del podio por primera vez en 16 GP… pero dentro de los puntos; como en 42 de las últimas 43 carreras. Complicado para el español, pero no imposible.

El héroe del día iba con una Yamaha, pero fue distinto al esperado: Bradley Smith. 28 vueltas con las mismas ruedas. En seco y en mojado. Y no sólo porque sea inglés.

Artículo publicado en la revista Solo Moto (9 de septiembre de 2015)

LA LLUVIA NO ES UNA ASIGNATURA “MARÍA”

Vistas las expectativas que había tras los entrenamientos oficiales, y vistos los resultados tras la carrera, la cita de Gran Bretaña, el GP Octo, fue más bien el GP del Orto para los españoles de la categoría reina.

Yo era más de filosofía e historia; de letras, vaya. Sufrí lo indecible con las mates y la física, y trampeaba como podía las asignaturas “marías”, como se conocía a la religión y la educación física. Pero aprobé.



Danilo Petrucci bajo la lluvia

Para ser campeón del mundo no sólo hay que aprobar justito la asignatura de la lluvia. Para ser el mejor de todos hay que destacar como lo hizo Rossi en Silverstone. O brillar como Petrucci y Dovizioso. Actuaciones de campeones del mundo como Lorenzo o Pedrosa no son de recibo. Si el problema de Jorge fue el casco –perdón: volvió a ser el casco- el mallorquín debe considerar seriamente cambiar de marca, por mucho dinero que le paguen. Pero, con mis debidos respetos hacia Danilo y Andrea, ni Jorge ni Dani se podían conformar con “verlas a venir”.

Estoy cansado de oír que las carreras en lluvia son una lotería, una quiniela. Si es así, qué afortunados fueron Rossi, Zarco y Kent. Tal vez lideran sus respectivas categorías por azar, no? ¿O acaso sus victorias fueron una casualidad? Respeto.

Artículo publicado en la revista Solo Moto (18 de agosto de 2015)

LORENZO PONE LA DIRECTA

La carrera de Lorenzo fue para enmarcar. Para sacarse el sombrero. Esta vez sí: los neumáticos no le traicionaron, y Jorge pudo imprimir el ritmo que se había forjado desde el primer entrenamiento.

El martillo del mallorquín adquiere su mejor cadencia de percusión en la segunda mitad de la temporada. En 2013 Lorenzo marcó 70 puntos más que Rossi y 31 que Márquez en las últimas ocho carreras del año. El pasado ejercicio sumó 8 puntos más que el italiano, y 34 que el de Cervera en el mismo plazo. La victoria de Brno es para él su punto de partida.



Jorge Lorenzo en el podium después de ganar en Chequia 2015

Tras Indianápolis escribí que Márquez podía ganar todas las carreras restantes. Y pese a lo sucedido en Chequia, lo sigo pensando. Lo que no quiere decir que lo desee. Ni lo contrario. Ni que pretenda que Jorge sea campeón. O no. O que no tenga respeto por la campaña de Rossi. Pero no hay más ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que el que no quiere escuchar.

En el tiempo canicular, las redes sociales pueden ser la cala donde anclan no sólo los veraneantes. También los ociosos y los ignorantes. Relájense, disfruten del estío, y de este mundial. Este es un espectáculo demasiado maravilloso para que lleguen cuatro talibanes y lo contaminen.

Artículo publicado en la revista Solo Moto (11 de agosto de 2015)

MISIÓN… ¿IMPOSIBLE?

Volvió Tom Cruise a la gran pantalla, de nuevo en el rol de Ethan Hunt. Y volvió a ganar Márquez en el Brickyard. Indianápolis fue la carrera de los acosadores. Marc salió desde la pole; sí, pero Jorge les robó la cartera en la salida. Aunque luego, en el momento de la verdad, fue el de Cervera –más entero, menos gastado- quien arrasó cuando desfallecieron los neumáticos. Su tercera victoria del año, segunda consecutiva. Y por detrás, Rossi, otra vez él, por décima vez en el podio, tras haber estado echándole el aliento en el cogote a Pedrosa.



Márquez celebrando con su equipo el triunfo en Indianápolis

Empieza el espectáculo. Parece difícil que Márquez pueda ganar el título. Pero no imposible. Misión: ganar carreras. Si no queda campeón, será su forma de eclipsar los ecos de quien le suceda en el palmarés. Porque Marc puede ganar todas las carreras que faltan hasta final del año, ahora que su Honda -700 victorias- ha dejado de ser ciclotímica y ha despertado de la bipolaridad. Que no se descuiden Rossi y Lorenzo.

La información que nos transmite la cámara súper-lenta es crucial. El paso por curva de la Yamaha es superior al de la Honda. Pero, ¿de qué sirve esto si sus neumáticos llegan cocidos a la fase decisiva de la carrera? Bridgestone: ¿hola?.

Artículo publicado en la revista Solo Moto (30 de junio de 2015)

LA JETA NO ES UN LANCE DE CARRERA

El GP de Holanda generó tal sensación a sus protagonistas, que reaccionaron como lo hacen los políticos tras las elecciones. Sólo uno ganó, y todos más contentos que el triunfador. Rossi porque volvía a imponerse desde una pole cuatro años después de la última vez. Márquez porque regresaba al podio después de cuatro carreras de ausencia. Lorenzo por lo mismo, aunque cuatro años después de no pisar el de Assen.

Y, como a los políticos, no me los creí. Ni a Rossi, cabreado porque el viaje que le metió Marc quedó impune; ni a Márquez, rebotado porque Vale cortó la chicane; ni a Lorenzo, porque perdió terreno respecto al liderato del mundial, y no acertó con la puesta a punto.



Rossi en el momento de ser apartado de la carretera por Marc

El “lance de carrera” de la última curva lo maquilló todo, y salvó un GP que, hasta aquel momento, fue un tostón en todas las categorías. Celebro que no hubiera penalizaciones, por el bien del espectáculo. Pero, qué casualidad, los follones siempre tienen a los mismos protagonistas.

MotoGP es un deporte de contacto. Incluso a 300 por hora. Lo admito. Pero un día pasará una desgracia. Perdón, volverá pasar una desgracia, quiero decir. Y entonces, como en su momento, dejaremos de reírnos. No todo vale, ni en aras del show.

Artículo publicado en la revista Solo Moto (16 de junio de 2015)

ESTADO DE GRACIA/ESTADO DE DESGRACIA

A Jorge Lorenzo no hay quien le pare. Cuatro victorias consecutivas. 11 carreras por delante, 275 puntos en juego, sí; pero si no media una desgracia será el nuevo campeón. La diferencia en tiempo que separó las dos Yamaha de la primera Honda, la de Pedrosa, lo dice todo. Es la moto, también; pero, sobre todo, es la convicción de quiénes la pilotan. Uno tira del otro, y el otro del uno. Sin quererlo, no crean, porqué, si pudieran, se acuchillarían. Como debe ser. Tanto el español como Rossi.



Lorenzo eufórico tras su victoria en el GP de Catalunya

Porque lo de Vale -36 años- es sobrehumano. Y lo de Márquez, también. Tercera caída. Que nadie piense que a Marc se le ha olvidado ir en moto. La línea que separa la gloria del infierno es demasiado fina; sobretodo cuando se tiene un pie en cada lado. Si un reproche puede hacérsele al de Cervera es que confunde el puño del gas con un interruptor. On/off. Y esto es un potenciómetro. Como la vida. Hay días que uno puede ir a fondo, y otros que no. El domingo casi se lleva por delante a Lorenzo en la frenada de su caída. Por suerte para el mallorquín, pero sobre todo para él, no fue así. Si el de Honda le tira se hubiera armado la de San Quintín. La lluvia de adjetivos le habría calado hasta los huesos.

Artículo publicado en la revista Solo Moto (2 de junio de 2015)

TENÍA QUE GANAR RAMÓN FORCADA, SÍ O SÍ

Pero también hay genios, y buenas personas. Lo matizo porque a alguno le molestó que dijera, tras Le Mans, que esto está lleno de gente complicada y extraña.

Entre los del primer grupo, Ramón Forcada. Una semana tan asquerosa como esta, sólo podía terminar para él con un título del Barça y una victoria de Lorenzo. La tercera consecutiva, y en un circuito donde minimizar los daños ya era todo un éxito. Y va, y gana. Con tal autoridad, que uno ya duda de si eso de que la moto no cuenta es tan cierto como dicen. Sobretodo cuando es una moto que cuida alguien tan genial y buena gente como Ramón. Sobretodo cuando ves cómo sufre ahora Márquez.



Circuito de Mugello

Sobretodo cuando ves cómo Rossi se quitó de encima a Pedrosa, para perpetuarse una semana más en un liderazgo que durará sólo lo que quiera Lorenzo. Sobretodo cuando sabemos que Rossi es un genio, pero no una buena persona. Porque para ganar tantos títulos, hay que ser un cabrón. Para adelantar a Dani como lo hizo Vale, no basta sólo con tener una buena moto. Porque, incluso sólo con una buena moto, no basta para sacarse de encima a un rival de la dimensión de Pedrosa, aunque hace ya tiempo que se dio de baja de las luchas cuerpo a cuerpo. Genios, pero extraños.

Artículo publicado en la revista Solo Moto (16 de mayo de 2015)

¿AHORA RESULTA QUE LA HONDA ES UNA CASTAÑA?

Este es un deporte complicado. Y extraño. Sobretodo porque está lleno de gente complicada y extraña.

Jamás sabremos la verdad de lo que le pasó a la moto de Márquez, porque las explicaciones oficiales que nos dieron, no cuelan.

Es obvio que la diferencia de temperatura del domingo comparada con el resto del fin de semana les afectó. Como al resto de la parrilla, entiendo. Durante 4 años, en F1 Red Bull se encargó de demostrarnos que no siempre quien más corre es quien gana.

En Le Mans pasó lo mismo. Y en Jerez. Ganó la Yamaha, que es obvio que corre menos que la Honda, y mucho menos que la Ducati. Pero que es más “llevable”, eso que algunos definen como “driveability”.



Circuito de Mugello

En Valencia, el primer día de los tests después de la última carrera del 2014, Márquez pidió a Honda una moto “que corriera menos”. Y ahora, este parece ser –paradójicamente– el problema: un motor con una entrega de potencia bestial.

Mugello, con sus eternas rectas, puede ser el juez definitivo. Y la gran oportunidad para Ducati, que ha centrado todo su trabajo preparando esta cita.

Pero si de nuevo gana Lorenzo –en casa de Vale–, habrá que ir tomando más en serio que nunca –repito: que nunca- su candidatura al título. Con una moto que, curioso, no corre tanto.

Artículo publicado en la revista Solo Moto (5 de mayo de 2015)

“SOY JORGE LORENZO, Y HE VUELTO”

El martes, antes de que viajara hacia Jerez, me encontré a Jorge Lorenzo en Barcelona, en el homenaje del RACC a Joan Moreta. “Estoy a punto para despegar”, me dijo el mallorquín. Las mismas palabras que minutos después me diría su mánager, Albert Valera.

Probablemente, ambos ya sabían entonces que el año próximo seguirían con Yamaha. La tranquilidad de esa renovación anticipada fue, tal vez, lo que le dio al ganador de este domingo la convicción necesaria para protagonizar un fin de semana modélico. Esta vez sí. Sin peros ni excusas. Una victoria de libro, para enmarcar. Incluso desde la salida, su gran asignatura pendiente de los últimos tiempos.



Lorenzo celebrando su victoria en Jerez 2015

Puede que Márquez hubiera decidido pensar más en el campeonato que en la victoria. Acaso Rossi prefirió amarrar su podio número 200, antes que el noveno catavinos. Pero esta vez no había quien parara a un Lorenzo más auto-convencido que nunca. Lo había dicho Forcada días antes: “A Jorge no se le ha olvidado ir en moto”. Sólo le hacía falta tener la tranquilidad, el convencimiento, y dejar fluir su categoría por sí sola.

Vendrán asfaltos más calientes, donde ese Bridgestone le hará sufrir de nuevo. De momento, ahí está de nuevo “el mentalista”.

Artículo publicado en la revista Solo Moto (19 de abril de 2015)

EL MUNDIAL DE LOS VENGADORES

Un amigo me hizo recientemente una reflexión divertida: “Este mundial es como la película Los Vengadores, en la que todos los súper-héroes se unen para derrotar a uno solo”. Todos contra Márquez, y si lo preferís: todos contra Honda.

Su dictadura es tan salvaje que es el objetivo a derrotar por todos los que viven de este negocio, y quieren seguir haciéndolo.

Por eso es tan importante que Dovizioso haya explotado, aunque sea ocho años después. Por eso es tan trascendente que la candidatura de Ducati sea real. Y por eso es tan vital que una Suzuki se metiera en primera línea de la parrilla, seis años después de la última vez.



Andrea Dovizioso

No insistiré sobre ese fenómeno que es el de Cervera, pero la grandeza de los súper-héroes sólo se mide por contraste con los que no lo son. Si no tenemos parámetros de comparación, si la dimensión de Marc no la calibramos con unidades de medición humanas, es imposible que la podamos/sepamos valorar.

Tomemos la fotografía de un paquete de tabaco. Todos sabemos cuánto mide. Pongámoslo ahora al pie del Empire State: ¿a qué parece mucho más pequeño? Si lo fotografiamos en perspectiva, con ese edificio detrás, ¡nos parecerá gigantesco¡ Y seguirá siendo un paquete de tabaco…

Artículo publicado en la revista Solo Moto (12 de abril de 2015)

STONER, EL PESCADOR PESCADO

Casey Stoner cambió el manillar de su moto por la caña de pescar. Dijo que prefería la tranquilidad de las orillas de los ríos australianos a las procelosas aguas de MotoGP, y por eso se fue.

Ahora tira del sedal a su gusto y antojo diciendo que le hubiera gustado sustituir a Pedrosa. Y todos pican.

Puede que el cebo con que el australiano arma su anzuelo esté envenenado. En Honda no lo han mordido, pero tal vez en Ducati lo hagan. Quién sabe.

A mi no me gustaría su regreso, el retorno de alguien que escupió en el plato del que comió. Aunque su mensaje fuera cierto, dudo que vaya más allá de la habitual táctica del pescador avezado: dar hilo a la presa, dejarle correr y escaparse, para recoger el carrete a toda velocidad cuando más cansada esté.



Casey Stoner

Su zurrón no es digno de esta captura. El espectáculo debe ser potenciado, cierto. Pero no con quien renegó del mundo que se lo dio todo, y al que despreció casi sin decir adiós. Los que vibraron con sus gestas –que no fueron pocos- no merecían aquel desplante.

La manipulación que está haciendo del time-line de su cuenta de twitter parece un ejercicio de promoción de su participación en Suzuka más que una voluntad real de volver a MotoGP.

Artículo publicado en la revista Solo Moto (21 de octubre de 2014)

NO ES EL SUBCAMPEONATO, SINO EL HONOR

Cuenta la leyenda que, en una temporada no muy lejana, un famoso bicampeón mundial de F1, pudiendo quedar tercero, forzó acabar cuarto al final de año para no tener que acudir a la tediosa ceremonia de entrega de premios de la FIA.

En condiciones normales todos los pilotos odiarían quedar segundos. Pero en un mundial de MotoGP tan excepcional como este, ser subcampeón equivale a ser el mejor entre los mortales, a ganar un campeonato en el que sólo participan terrícolas.

La lucha por quedar detrás de Marc -el marciano- va mucho más allá del afán por obtener un número, el 2, que nadie lucirá el año próximo, sea quien sea su merecedor.

Si Rossi acaba segundo, a sus 35 años, la trascendencia de este resultado será muy diferente a que si este lugar se lo adjudicaran Lorenzo o Pedrosa.



Lorenzo y Rossi durante esta temporada

Insiste Jorge que, para él, el subcampeonato es muy importante porque implicaría que en las seis últimas temporadas habría quedado siempre o primero o segundo.

En realidad, aquí, quien quede eximido de la obligación de asistir a la gala de la FIM, será el gran derrotado. En el segundo año de la dictadura Márquez, quedar cuarto equivale a proclamarse oficialmente como perdedor en la autentica guerra de las galaxias.

Otro se hubiera callado y no habría aireado unos temores que no son sino un refuerzo para la moral de la competencia.



Dani Pedrosa

Digan lo que digan, un subcampeonato más para Lorenzo o para Pedrosa tiene una relevancia relativa. Un subcampeonato para un Rossi al que muchos veían como escapado de “The walking dead” es un éxito brutal, apoteósico. Quedar cuarto, con según que armas y condiciones, es una derrota vergonzosa.

Artículo publicado en la revista Solo Moto (30 de septiembre de 2014)

LA LLUVIA NUNCA ES UNA LOTERÍA

La mejor imagen del GP de Aragón: Lorenzo abrazado a Forcada, Ullate y Llansá, su auténtico núcleo duro en el oficio, el que sabe. Los espartanos volvían a estar unidos por la victoria, la primera del año, 14 carreras después de la última –Valencia 2013–, y en un escenario que se les resistía, en una pista que les era esquiva y teóricamente poco propicia. Punto final a la discrepancia.

No hay mejor medicina para curarlo todo que cruzar la meta primero. Y yo que me alegro. Por Jorge, principalmente, pero también por quienes tanto sufren para que esta sea una moto competitiva, ajenos al vértigo de los contratos y a la embriaguez de los focos. Ellos –Jorge, Ramon, Xavi y Juanito-, ellos sí, siempre dan la cara y no entienden de quejas mafiosas por la espalda, de intentos de puñaladas en los hospitalities, ni de chivatazos llorones a los patrocinadores.



Lorenzo en el podio del GP de Aragón 2014

La victoria de Lorenzo no admite discusión. Decir que la lluvia le ayudó es injusto. Márquez y Pedrosa cayeron, cierto. Pero Jorge también podía haberlo hecho y no lo hizo. Algo de mérito y de arte habrá en ello, digo yo.

Muchos criticaron que el mallorquín admitiera haber pasado miedo en Assen. A mi, aquellas palabras, aquella sinceridad, me fascinaron.

Otro se hubiera callado y no habría aireado unos temores que no son sino un refuerzo para la moral de la competencia.



Jorge Lorenzo cruzando la meta en el GP celebrado en Alcañiz

Es esa autenticidad lo que cautiva en ese piloto que algunos dicen que es “un chulo”. Si lo fuera, no habría entrado a poner los neumáticos de lluvia cuando tocaba.

Artículo publicado en la revista Solo Moto (16 de septiembre de 2014)

NI MESSI NI ROSSI SE HABÍAN IDO A NINGUNA PARTE

Dos horas después de que Lorenzo marcara la pole de Misano, “su” Barça del alma ganaba al Athletic de Bilbao por 2-0. Dos goles de Neymar, gracias a dos magníficas asistencias de Messi que valían por todo el partido. “Leo ha vuelto”, decían algunos. Y yo me pregunto: ¿pero se había ido a algún lado?

Cinco años después de su última victoria en un circuito italiano, Valentino Rossi volvía a ganar gracias a una actuación que desató la euforia de muchos. Bueno, tal vez la de algún forofo “anti”, no. Pero ya sabemos que ni los que valoran a los futbolistas sólo por sus goles, ni a los pilotos por sus victorias, entienden ni de fútbol ni de motos. Misano le dio una mano a Vale. O las dos. Y a nosotros. Para aplaudirle como se merece.



Valentino Rossi celebrando su triunfo en Misano 2014

Que con 35 años aún esté ahí, peleando, pudiendo quedarse jubilado en su casa contando billetes, sólo por eso, ya merece nuestro respeto y admiración. Y, encima: va y gana. Forzando al error a Márquez, superando a Jorge ampliamente, batiendo a Pedrosa por goleada. No fue un mal resultado para alguien que se había ido. No debía ser muy lejos, entiendo.



Valentino Rossi

Rossi no volverá a ganar nunca un mundial. Puede que Messi jamás sea campeón con Argentina. Pero, ¿renunciaríamos a la magia de Leo aunque nunca levantara la Copa del Mundo?

En el deporte, como en la vida, la historia nos regala seres excepcionales. Rossi es uno de ellos. Cuando un país no tiene pilotos propios a los que admirar, la afición se convierte en “rossista”. ¡Qué lujo tener héroes locales, y encima disfrutar con Vale!

Artículo publicado en la revista Solo Moto (2 de septiembre de 2014)

¿DÓNDE ESTÁN LOS LÍMITES?

11 victorias ya. Como Vale en 2005. De momento. Ignoro hasta donde va a llegar la racha, cuál es el límite.

Pero sí tengo muy claro que hay unos límites. Y según cuales, no deberían traspasarse. Por el bien de todos.

Estos chicos son tan buenos, tanto, se conocen tan bien, saben cómo son de buenos sus rivales, que por eso mismo se atreven a negociar curvas en paralelo, a todo trapo, separados por apenas milímetros. Pero sólo si están convencidos de quién llevan a su lado.



Momento del polémico adelantamiento de Màrquez a Lorenzo en Silverstone 2014

A mí, las marcas de neumáticos en el mono ajeno no me hacen ninguna gracia. Lo siento. Tengo que decirlo.

En su momento fui muy crítico con el estilo de Marco Simoncelli, y hoy no sería coherente con lo que dije si no apuntara que el adelantamiento de Márquez a Lorenzo me pareció, cuanto menos, atrevido. Si no lo hiciera, no sería consecuente con la independencia y la libertad periodística de la que presumo.



Lorenzo, Màrquez y Pedrosa en el GP Británico 2014

No me deben nada. No les debo nada, más allá de que me hagan disfrutar un domingo tras otro. Que ya es mucho.

Pero la superioridad del binomio Marc-Honda me parece tan manifiesta, que la maniobra me pareció innecesaria, máxime frente a un rival cuya moto no le permite pilotar tan al límite.



Marc Màrquez celebrando un triunfo durante esta temporada

Nadie puede dudar de la valentía de ambos, de una agresividad de la que nadie está exento. La historia está llena de ejemplos para confirmar o rebatir esto. Pero de ahí a permitir que valga todo, dista un abismo.

En los tiempos en que ni las más altas instituciones se libran de ello, nadie debería sentirse como un aforado.

Artículo publicado en la revista Solo Moto (19 de agosto de 2014)

LOS MARCIANOS NO EXISTEN

La frase es de Alex Crivillé. La dijo en Movistar TV al acabar la carrera. Y no estoy de acuerdo. ¡Vaya si existen! En Brno vimos a cuatro: Pedrosa, Lorenzo, Rossi y, por supuesto, Márquez.



Màrquez, Lorenzo y Rossi en Brno 2014

Me encanta ese Dani que salta sobre su equipo para celebrar la victoria, y que ríe. Me fascina ese Jorge que es capaz de reconocer, sí, que le faltó una vuelta, pero que el ganador del día lo había sido merecidamente, y que ríe. Me alucina ese Valentino que confiesa sentirse maravillado por haber impedido la victoria al “piccolo bastardo”, y que ríe. Y me enamora esa sinceridad de Marc al reconocer que ni él ni su moto tenían el día, y que ríe. Ríe siempre. Ya lo dijo Crutchlow: “Márquez gana, y se ríe. Se cae, y sigue riendo”.



Dani Pedrosa celebrando su triunfo en el GP de la República Checa 2014

Me encanta ese Titanio que es capaz de apretar los dientes cuando supera al de Yamaha y se larga hacia su victoria nº 26, precisamente la 26. Me fascina ese Espartano valiente; lo suficientemente valiente como para reconocer que en Assen tuvo miedo; otro se lo hubiera callado. Me alucina ese Doctor que es capaz de olvidarse de su dedo machacado para plantarle cara al peso de su leyenda. Me enamora ese “Tro de Cervera” que es capaz de bromear con la “crisis” de no ganar por undécima vez consecutiva.

Me encantan, me fascinan, me alucinan y me enamoran. Porque son mágicos, únicos, irrepetibles y, probablemente, insustituibles.



Dani Pedrosa en el GP celebrado en Brno en 2014

Por todo ello, diría, aseguraría, me atrevería a jurar, que sí son unos marcianos. E incluso en la derrota engrandecen sus victorias. Y se ríen.

Artículo publicado en la revista Solo Moto (12 de agosto de 2014)

500, 100, 10, 1... LA COMBINACIÓN GANADORA

500 victorias españolas. 100 éxitos nacionales en MotoGP. 10 triunfos consecutivos de Márquez. Cifras para celebrar, por supuesto. Pero cifras que, dentro de su extraordinaria dimensión, eran más o menos “previsibles”; resultados que, tarde o temprano, iban a caer.

De todas ellas, la más importante –desde mi punto de vista-: la primera victoria de Efrén Vázquez. 116 carreras, siete años en el mundial. Parecía que este día no iba a llegar. Y lo hizo, precisamente en uno de los escenarios con mayor pedigrí en la historia del motor.



Efrén Vázquez celebrando su trunfo en el GP celebrado en Indianápolis 2014

Me ha costado mucho creer en él, pese a su elogiable humildad, su innegable tesón, su permanente valentía, y su tenaz dedicación. Pero creo que la victoria del de Rekalde será la primera de otras. No se si muchas, pero estoy convencido de que este vasco no será como aquellos grupos musicales que pasan a la historia por haber compuesto un solo hit.

Ignoro si llegará a ser campeón del mundo. Por empeño está claro que no quedará.

Pero más que por la victoria en Indianápolis, si por algo me ha convencido Efrentxu es por la incuestionable evolución que ha hecho. De aquel descubrimiento de Herri a la realidad de Alberto dista todo un mundo.



Efrén Vázquez

El año próximo quiere repetir en Moto3, su última temporada allí. Se equivoca. Ahora que ha descubierto donde está la rampa de lanzamiento no debería dilatar su salto a Moto2. Allí partirá de cero, sin lastres del pasado, ni más compromisos que los que él se quiera marcar. El universo. Con 28 años no hay mucho tiempo que perder.

Artículo publicado en la revista Solo Moto (13 de julio de 2014)

EL DÍA QUE "NOS TOCÓ" LA LOTERÍA

No me gusta hablar en plural, saben. No soy de los que dice “ganamos” una carrera cuando “uno de los nuestros” cruza primero la línea de meta, por mucha identificación que pueda sentir, o no, con sus colores, sus banderas, o sus himnos.

Por respeto. Pero, sobre todo, por legitimidad. Cuando un piloto gana una carrera, la gana él. Y cuando la “pierde”, también; casi siempre.

En Sachsenring, sin embargo, “tuvimos” mucha suerte. La “tuvimos” todos. Y no lo digo por el triplete número 50 del motociclismo español.



Podium de Moto3 del GP de Alemania

La situación que se vivió al final del pit-lane en la salida de MotoGP fue tan afortunada como desacertada.

Admiro la forma en que se gestiona este campeonato que, desde muchos puntos de vista, me parece impecable. Mucho mejor, incluso, de cómo se hacen las cosas en la F1, donde me desenvuelvo profesionalmente con mayor frecuencia.

Pero que 14 de los 23 pilotos de la parrilla iniciaran su carrera desde allí, en tropel y bastante desordenadamente, me pareció algo que debería ser mejor reglamentado –no me pregunten cómo porqué no lo se- y que debería conducir a una profunda reflexión.



Salida desde el pit-lane de MotoGP

Por suerte no pasó nada. Pero podía haber sucedido algo grave y, entonces, todos lo hubiéramos lamentado. De ahí que “tuvimos” mucha suerte este domingo en Alemania. Todos.

Esa arrancada caótica, esos segundos transcurridos hasta que el último de los nueve pilotos que empezaron desde la parrilla con normalidad cruzó la línea, enfrió demasiado unos neumáticos con una temperatura de funcionamiento por debajo del rango óptimo y, sobre todo, unos frenos de carbono que requieren de una ventana de trabajo siempre muy alta. Que se lo pregunten a Lorenzo.



Imagen de la carrera de MotoGP celebrada en Sachsenring

Por suerte, esos chicos -sí todos ellos- pudieron solventar la primera curva con una solvencia tal que no hace sino disparar todavía más nuestro nivel de admiración hacia ellos. Pero el riesgo fue tan alto como gratuito.

No “ganamos”. Lo hicieron ellos. Apropiarse de su victoria es casi una falta de respeto, y una clara usurpación a sus méritos.

Artículo publicado en la revista Solo Moto (17 de junio de 2014)

EL DRUIDA PANORÁMIX Y EL SECRETO DE LOS MÁRQUEZ

Que si la RCV213V es superior al resto. Que si la clave es que siempre está contento. Que si el entorno es perfecto. Que si los japoneses sólo tienen ojitos (rasgados, eso sí) para él. Que si la técnica de entrenamiento del dirt-track es la más adecuada (¡Que se lo digan a los miembros del Team Rufea!). Que si está en mejor estado de forma física que sus rivales. “Ná de ná”, hombre. El secreto mejor guardado de la historia de MotoGP, la clave de lo que sucede en Can Márquez, no es nada de todo eso sino ¡las papillas de mamá Roser!



Imagen promocional de la Honda RCV213V

Cuando Marc empezó a competir en serio, todos a su alrededor estaban preocupados. Era un “enclenque”, y no había forma humana de que cogiera musculatura, con el riesgo que ello comportaba.

Ante la tesitura, su madre empezó a enchufarle a todo trapo una especie de brebaje consistente en galletas trituradas, frutas, cereales y vitaminas. Calorías en vena. Algo muy parecido a la poción mágica que el druida Panorámix preparaba para los irreductibles galos de la aldea de Astérix, y en cuya marmita se cayó el bueno de Obélix cuando era pequeño.



Marc Màrquez

El combinado ha dado sus frutos; hoy Marc está más fuerte que el vinagre.

Lo volvió a demostrar en Montmeló, en el día que le dio a Honda su victoria número 100 de MotoGP, en la primera de sesenta y cinco años de carreras en la que ganaron dos hermanos.

Será que a Alex también le dieron la misma pócima. Y, ¿a qué no sabéis que le ofrecen a su amiguito Tito cuando van a merendar tras toda una tarde de Dtx? ¡Por Tutatis!



Marc Màrquez celebrando la victoria en el GP de Catalunya 2014

Artículo publicado en la revista Solo Moto (3 de junio de 2014)

LAS MENTIRAS DEL PRÍNCIPE DE ASTURIAS

Seis poles y seis victorias. Un hito que no se había repetido desde la gesta de Rossi en 2002.

El éxito de Márquez tienen un origen: Angel Nieto. El nos descubrió este deporte que luego otros hicieron grande. Y sin embargo, el desagradecimiento se ha hecho perpetuo con el desprecio que significa no querer reconocérselo, no otorgarle de una vez por todas la distinción que merece. ¿Qué intereses se esconden tras la negativa permanente al premio Príncipe de Asturias al Deporte cuya candidatura es sistemáticamente rechazada?



Angel Nieto en sus tiempos de piloto

En Mugello vimos el enésimo homenaje al pobre Marco Simoncelli. Nada que objetar al respecto. Pero mucho que reflexionar sobre el mismo. En el caso de Nieto, ¿a qué esperan a rendirle el tributo que merece? Cuando el 12+1 ya no esté con nosotros –que esperamos sea dentro de muchísimos años-, los mismos que hoy le niegan el galardón que corresponde, se pelearán por firmar el obituario más lacrimógeno.

Sin Nieto no se entenderían los éxitos de Pons o los de Crivillé, ni los del propio Márquez. Nada es casual, y menos el éxito.



Àlex Crivillé celebrando una de sus victorias

El sábado se cumplieron 16 años desde la primera vez que uno de los nuestros, Alex, se convertía líder en la categoría reina, entonces los 500 cc. Hoy, por asumida, la gesta parece ligera, pero en su momento tuvo un valor absolutamente extraordinario.

Sólo Sito representa al motociclismo en la historia de este premio. Merecidamente, por otra parte. Pero, ¿Crivillé o Nieto acaso no lo merecían también, como sin duda lo meritará también Márquez?



Sito Pons en el GP celebrado en jerez en 1987

Artículo publicado en la revista Solo Moto (20 de mayo de 2014)

Y POL APRENDIÓ QUÉ HACER PARA IR A COMPRAR EL PAN

5 poles, 5 victorias, y no se cuántos records más que ya han caído en las 5 primeras carreras del año. Y lo que te rondaré morena.

Lo de Márquez no es normal; estamos delante de un fenómeno extraterrestre, inexplicable, metafísico, en el que cualquier intento de análisis lógico o racional es un sinsentido. Sería como buscar un punto en común en un debate entre Einstein y Marianico el Corto –el de los chistes, no el otro-, o como escuchar la teoría del big bang contada por Belén Esteban.



Marc Màrquez de jovencito

Stephen Hawking dijo que “la raza humana necesita un desafío intelectual. Debe ser aburrido ser Dios, y no tener nada que descubrir”. Al bajar de su moto en Le Mans, Marc dijo que podía parecer fácil ganar cinco carreras, incluso remontar diez posiciones tras una mala salida, pero que no lo es en absoluto.

Y le creo. Pero como me veo incapaz de encontrar exactamente el origen de su hegemonía, me limitaré a destacar dos hechos de la carrera de MotoGP: el pundonor de Rossi y el “casi podio” de Pol Espargaró.



El podium del GP de Francia de 2014

Del primero hay que ponderar que alguien con 35 años entre pecho y espalda (y un palmarés que, por conocido, no repetiré) sea capaz de plantar cara a una jauría de chavales hambrientos de victoria. En este deporte todo pasa a gran velocidad, especialmente la vida, y el transcurrir de un año en la vida de un piloto pasa facturas mucho más caras que las que pagamos el resto de la humanidad.



Pol Espargaró en Jerez

En Jerez, Pol Espargaró me comentaba antes de la carrera que todavía no le había cogido el rollo al carácter de su MotoGP. “Cuanto más quiero correr, peor lo hago y más nervioso me pongo”, me dijo Polyccio. “A veces me pego a Vale o a Jorge, y parece que no corran, que vayan parados, que vayan con la moto como el que va a comprar el pan, y sin embargo cuando ves los tiempos que hacen… te quedas flipando. Pero cuando aprenda cómo y por dónde tengo que ir a comprar el pan estaré con ellos”, apuntó el de Granollers con su sonrisa de siempre. Pues Pol vuelve de Francia con dos o tres hogazas bajo el brazo…

Artículo publicado en la revista Solo Moto (6 de junio de 2014)

LO SIENTO, NO PUEDO APLAUDIR A FENATI

Nadie le puede quitar merito a su victoria en Jerez, y menos saliendo desde el décimo puesto. Idéntica actuación a la de hace dos años en este mismo escenario cuando consiguió su primera victoria.

Pero el recuerdo de su fea maniobra sobre Miller en Termas de Rio Hondo pesa demasiado como para olvidarla en tan solo una semana.

Viendo también la impunidad del codazo de Miller sobre Viñales, si este va a ser el estilo de Moto3 esta temporada, apaga y vámonos.



Jack Miller en el GP de Jerez 2014

¿Qué decisión habría tomado Dirección de Carrera si Fenati hubiera sido español, o no estuviera tutelado por toda una “institución” como Valentino Rossi? No lo sabremos; pero ahí está.

La búsqueda de figuras más allá de España no debería convertirse en una obsesión a cualquier precio.

A veces se ha criticado el exceso de celo de los comisarios deportivos en algunas decisiones. Se ha dicho que algunas de ellas son una cortapisa al espíritu de la competición. Debería haber un punto medio y, evidentemente, una mayor coherencia en algunas actuaciones; las punibles, y las que no lo son.



Romano Fenati celebrando su triunfo en el GP de Jerez 2014

Fenati mereció subir al cajón más alto del pódium, por méritos propios pero, sobretodo, por el desacierto de sus rivales.

El pulso entre Vázquez y Rins le sirvió la victoria en bandeja de plata. El propio Alex se ha enzarzado históricamente en algunas batallas con Márquez, su compañero deportivo, que a lo largo de su carrera les han costado algunos puntos muy valiosos a ambos. De aquellos lodos en sus escaramuzas en el CEV llegan ahora estos barros en el mundial.

Por su parte, tal vez Efrentxu debería tomar este argumento como otro elemento para reflexionar porqué tras 109 Grandes Premios disputados todavía no ha llegado su primera victoria internacional, porque rápido lo es, y a valiente no le gana nadie.



Àlex Rins en la carrera de Moto 3 del GP de Jerez 2014

Si los pilotos españoles de Moto3 siguen haciendo el tonto, pelándose entre ellos de esta forma, y teniendo en cuenta la velocidad indiscutible de Miller y los padrinos que avalan a Fenati, el triplete se puede complicar este año.

Artículo publicado en la revista Solo Moto (29 de abril de 2014)

¿ES MARC MÁRQUEZ UN CABRÓN?

Domingo por la mañana. Veo en la tele que, en la plaza de San Pedro, el Vaticano ha puesto en marcha el aspersor de la beatificación. Van a canonizar a dos Papas en una misma jornada. Y digo yo que en esta especie de happy hour de la glorificación podían haber santificado también, por el mismo precio, a Marc Márquez que, visto lo visto, también se lo merece. El de Honda acapara tantas bondades que son ya dignas de que consagren a su onomástica un día del santoral. ¡La de papás racing que podrían escoger su nombre para bautizar a las generaciones venideras, ungidas con Repsol por supuesto!



Damià Aguilar con su libro “Actitud Marc Márquez”

Y en este día impregnado de olor a santidad, permítanme dos recomendaciones.

La primera, el libro “Actitud Marc Márquez”, del compañero de Catalunya Radio Damià Aguilar, creador del apodo “el tro (trueno) de Cervera”. Imprescindible.

La segunda, si es que no la han visto ya, la película “Senna”, precisamente ahora que se cumplen 20 años de la muerte del legendario piloto. Alex Kapadias dirige un documental magnífico, extraordinariamente bien hilvanado y emocionalmente impecable. Pero también enormemente tendencioso y manipulador. Ni Prost era tan demonio, ni Ayrton tan santo como refleja este magnífico ejercicio de montaje (para lo bueno y para lo malo) audiovisual.



Cartel promocional del cocumental "Senna"

Ni Mike Hailwood era tan fiestero, ni Giacomo Agostini tan natural como nos quisieron vender. Ni los ojos de Sito Pons eran tan azules, ni Joan Garriga tan bad boy. Ni Mick Doohan era tan pérfido, ni Alex Crivillé tan angelical.

En este deporte no todo es tan blanco ni tan negro. Y en este deporte, como en todos, ni los buenos son siempre tan buenos, ni los malos tan malos. Pero para ser campeón del mundo, de lo que sea, hay que ser un poco (o bastante) cabrón. Sonrisas al margen.

El mayor punto en común entre un campeón que ríe y otro que pueda parecer altivo, es que los dos son dos cabrones con pintas. Si no fuera así, no serían campeones. Ni de canicas. Lo de los santos o los Papas de la eterna sonrisa es otra cosa.



Giacomo Agostini

Artículo publicado en la revista Solo Moto (15 de abril de 2014)

CUANDO LLEGUE MÁRQUEZ, QUE ALGUIEN ME DESPIERTE, POR FAVOR

O sea: que si los dos Mercedes hacen doblete de manera apabullante en Malasia y Bahréin, la F1 es un coñazo; pero si las Honda dominan hasta aburrir en Austin, Márquez es Dios. Y aunque me consta que Dios no nació en Belén, sino en Cervera, no lo acabo de entender ¿Me lo explican?



Marc Màrquez en la línea de meta del GP de Estados Unidos 2014

La carrera de MotoGP del Circuit of The Americas fue una verdadera lata.

Afortunadamente, Moto3 y Moto2 fueron apasionantes. La realización televisiva de Dorna es espectacular. Pero el fallo de Lorenzo en la salida de MotoGP nos privó de la mínima posibilidad que teníamos de no bostezar con el teórico plato fuerte del día. En la cita tejana, Márquez hizo de Márquez, y Pedrosa de Pedrosa. Para lo bueno y para lo malo. Todo demasiado previsible. En el circuito de Sakhir, al menos vimos como Hamilton y Rosberg hacían ver que se peleaban. Aquí, sólo la incertidumbre del desgaste de los neumáticos nos mantuvo en vilo. Que el líder de la carrera estuviera a punto de caerse en la última curva por una pérdida de concentración, como él mismo reconoció después, lo dice todo.

Con su victoria, Marc se convirtió en el primer piloto en ganar las dos primeras carreras del año partiendo de la pole desde que Mick Doohan lo hiciera por última vez en 1995. Aquella fue una temporada aburrida en la que el australiano ganó siete de las trece carreras de la temporada, imponiéndose a unos discretos Daryl Beattie y Luca Cadalora a final de temporada, con dos solitarias victorias de Alberto Puig y Alex Crivillé como mejores guindas del calendario.



Mick Doohan en una imagen de de 1995

No se ustedes, pero yo no quiero un año tan soso como fue aquel, aunque gane un piloto de casa.

A mi me gusta mucho la ópera, en especial “il bel canto”. Pero cuando en el Liceu de Barcelona programan una de Wagner, aprovecho el segundo acto para ir a cenar y estirar las piernas.



Maverick Viñales y su equipo eufóricos tras vencer en el GP de Estados Unidos 2014

Me gustó la determinación de Miller en Austin. Me fascinó la seguridad de Viñales. Me encantó la fuerza de Rabat. Pero no quisiera tener que irme a dar un garbeo cuando canten las “divas” de MotoGP.

Artículo publicado en la revista Solo Moto (24 de marzo de 2014)

EL BETIS NO PUEDE GANAR ESTA LIGA

Gary Lineker solía decir que el fútbol es un deporte inventado por los ingleses que siempre ganan los alemanes.

MotoGP es un deporte inventado por Dios que siempre gana Marc Márquez. Con la pierna rota, un depósito de gasolina pequeñito pero que parece que no se agota nunca y, si conviene, ante un rival de la dimensión de Rossi. O de Lorenzo. O de Pedrosa. O del lucero del alba.



Lorenzo, Pedrosa, Màrquez y Lorenzo en plena carrera

En Dorna se han dejado las meninges para crear un campeonato más igualado.

Para algunos, se han complicado la vida. Yo creo que han hecho lo correcto. Técnicamente ésta será una edición de transición a la espera de un mundial con centralitas únicas y otras uniformidades que buscan eliminar las diferencias entre las super-marcas y el resto. O, para hacerlo más fácil: entre Honda y los demás.

Esa búsqueda de El Dorado de la competición no es fácil, máxime cuando puede servir sólo para encabronar al participante más potente. Pero algún paso había que dar, y pienso que ha sido en la dirección correcta, por muy chocante que resulte. El cambio al cuatro tiempos también fue cuestionado, y hoy todos lo ven como un acierto.



Aleix Espargaró en el circuito de Losail esta temporada

Factory, Factory 2 y Open. La santísima trinidad de MotoGP. Tres categorías distintas, y una sola carrera verdadera. Contarlo, y que se entienda, no es una empresa fácil.

La voluntad es buena. El resultado de Aleix Espargaró en Losail lo avala. Pero, delante, volvieron a estar los de siempre. Dos más dos siempre serán cuatro, y ya se sabe que en esto del motor, los técnicos siempre corren más que los legisladores.

Que esporádicamente una Open tenga opciones de mojar la oreja a esos laboratorios con ruedas que son los prototipos “pata negra” tiene su magia y es una idea absolutamente romántica.



El equipo Honda trabajando en el box

No nos engañemos: nadie va a quebrar jamás el “statu quo”, el nuevo orden mundial, o la fuerza de un presupuesto.

Soñar que David vence a Goliath es gratis y muy bonito. Pero para soñar, primero hay que conciliar el sueño, y en este negocio todos parecen estar muy despiertos. Especialmente Honda.

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