Márquez y Honda, condenados a entenderse

10-06-2023

Mugello es “territorio comanche” para Marc Márquez. Y no porque “sólo” haya ganado una vez aquí en MotoGP (y otras dos en 125 y Moto2), sino porque este ha sido siempre el bastión inexpugnable de Valentino Rossi (siete victorias en la pista de la Toscana).

A no ser que el domingo “El doctor” decida hacer acto de presencia, esta vez no está prevista su asistencia al GP de Italia, por la coincidencia del mismo con las dos carreras de resistencia que este mismo fin de semana debe disputar como complemento al centenario de las 24 Horas de Le Mans en el Circuito del Automóvil Club de l’Ouest, en La Sarthe.

Pero la sombra de Vale es alargada, y su presencia seguirá latente en el trazado italiano, bien a través de la proyección de su aura legendaria, o a través de lo que consigan los pilotos de su equipo y sus distintos discípulos de “La Academia”.

Por ese motivo, Marc nota cada vez que aterriza en este lugar (y en Misano también) que no es bien recibido en estas latitudes, donde no olvidan las diferencias que mantuvo con el que en el pasado había sido su ídolo.

La única posibilidad de “reconciliarse” con la afición italiana pasaría por su supuesto fichaje por Ducati. Pero las recientes declaraciones de los principales responsables de la marca de Borgo Panigale parecen haber enfriado las opciones reales de que este acuerdo pueda materializarse.

Dudo mucho que los comentarios respondan a una estrategia para rebajar el precio del que sería “el fichaje del siglo” de la historia de MotoGP, en el supuesto que el de Cervera acabe marchándose de Honda.

Ducati no le necesita. Ya tienen la mejor moto de la parrilla, y ello diluye notablemente su “obligación” de incorporarle en nómina. Por no hablar, como se ha argumentado, de la numerosa plantilla de jóvenes y buenos pilotos (y baratos comparados Marc) de la que ya disponen.

Así las cosas, la alternativa KTM sigue siendo la única opción válida para Márquez si se produjera el divorcio con la marca japonesa, al final del contrato vigente… o de forma anticipada al término de la presente temporada argumentando la contrastada falta de competitividad de su moto como supuestamente, al parecer, según dicen existe en el con trato vinculante entre ambas partes.

Sólo los de Mattighoffen parecen tener el suficiente músculo financiero para intentar este fichaje. Algo que satisfaría las ansias de revancha, la voluntad de humillación a los nipones que Stefan Pierer, el CEO de KTM, alimenta desde el Dakar de 2017 por aquella historia de unos supuestos repostajes irregulares por parte de algunos pilotos de Honda.  Pero, por de pronto, ni Yamaha está en disposición de contratar a Márquez, ni la realidad de Aprilia parece tener el suficiente “sex appeal” como para seducirle.

De esta forma, Marc parece “condenado” a entenderse con Honda, a seguir con ellos al menos hasta la conclusión del vigente contrato. Y Honda parece encadenada al piloto español, vistos los pobres resultados que cualquier otro piloto haya conseguido con su moto desde tiempo inmemorial.

Luego, cuando 2024 haya concluido… “ja en parlarem”. Pero entonces Marc ya irá camino de los 32 años, y puede que con esa edad las cosas se vean de un modo distinto a como se enfocan ahora. Sólo el tiempo pondrá a cada cual en su lugar, y la historia nos ha demostrado que con Honda no funciona la imposición de los tempos y los ritmos. Fíjense en “la trama” de la relación de Alonso en la F1 con ellos. Sí, Alonso, que definió el motor Honda como un “GP2 engine” en McLaren. El mismo motor que en los últimos tiempos “arrasa” con Verstappen y Red Bull en la F1… y que se vinculará con Aston Martin a partir de 2026. ¿Y con Alonso también? Sólo el tiempo lo sabe.